sábado, 6 de febrero de 2010
Situación.
-Mira, ponte en situación, ¿vale?-dice alegre mientras le hace sentarse sobre la cama.
-Vale.
La mira con el ceño fruncido durante unos segundos mientras ella pasea por la habitación. Se gira para mirarle con una sonrisa en el rostro, y él no puede hacer más que sonreir.
-A ver, tú imaginate que estas en medio de una plaza vacía...
-¿Una plaza vacía?
-Shh-coloca los brazos en jarras-¡Déjame hablar!
-Vale, vale...
-Bueno, estas en una plaza vacía y aparece alguien-
-¿No estaba vacía?
-¡Liam! ¿Quieres centrarte?
-En realidad no.
-Joder, mira que puedes llegar a ser aguafiestas.
Y pone cara de niña a punto de llorar, con un puchero y todo, mientras se sienta a su lado en la cama. El sonríe otro poco mientras prende un cigarro. Da la primera calada, ella le mira a punto de reprocharle que va a llenar todo de humo.
-Venga, una plaza vacía y viene un hombre con un traje negro que me dice...
Ella sonríe y se levanta de nuevo, con esa hiperactividad suya, y camina por la habitación otra vez.
-Te dice que tienes que empezar de nuevo, todo de cero, ¡una nueva vida! ¿Qué harías?
-¿Cómo?
-¿Qué harías para empezar esa nueva vida? Lo primero que verías, el primer lugar que visitarías, lo primero que dirías, lo primero que beberías, verías, sentirías, ¡amarías!
-Cojería un tren a media noche para ver las estrellas desde la ventanilla mientras escucho en traqueteo del mismo, visitaría una gran ciudad de esas que por la noche son magia, pura magia, bebería un café muy cargado en algún bar de esos bohemicos, esos a los que va la gente de verdad. Caminaría por la carretera para poder tumbarme en medio y ver a la Luna salir entre las mil nubes que tratan de cubrirla. Vería todo, sentiría todo, te amaría a ti...
-Yo iría a la Luna y lo miraría todo desde allí, ¿sabes?-se había vuelto a sentar a su lado con una sonrisa cristalina y unos ojos brillantes.
-Yo no.
-¿Por qué?-sorpresa, mucha sorpresa.
-Porque eso no sería nuevo, porque yo visito todos los días el Balcón de la Luna.
-¿Ah, sí?
-Claro...
-¿Cómo?
-Besándote, escuchándote, imaginando situaciones absurdas, escuchando a los Arctic o mirando por la ventana...
-Vale, ¿me llevarías allí arriba un día de estos?
-Ahora mismo si quieres.
-¿Sí?-ilusión infantil en su tono y su mirada.
-Claro, ponte en situación... una noche oscura-
-¿Sin estrellas?
-Centrate, dear, centrate.
Y sonríen mientras viajan a la Luna, él fuma y ella soporta el humo aunque siempre lo ha odiado, y todo es facil, facil como cuando las carcajadas salen solas y solo se piensa en idioteces, en que decir para que él ria, en que hacer para que sus ojos brillen, que comer en ese instante y que canción querrá oir ella.
Blogged at 23:59